miércoles 23 de septiembre de 2009
"El que se ríe de lo que no sabe y critica lo que no ha investigado, es o está en el camino de volverse idiota.", Samuel Aun Weor
"Tenemos que aprender a ser el mejor amigo de nosotros mismos, porque con demasiada frecuencia caemos en la trampa de ser nuestro peor enemigo.", Roderick Thorp
lunes 21 de septiembre de 2009
Matilde, años o días
dormidos, afiebrados,
aquí o allá,
clavando,
rompiendo el espinazo,
sangrando sangre verdadera,
despertando tal vez
o perdido, dormido:
camas clínicas, ventanas extranjeras,
vestidos blancos de las sigilosas,
la torpeza en los pies.
Luego estos viajes
y el mío mar de nuevo:
tu cabeza en la cabecera,
tus manos voladoras
en la luz, en mi luz,
sobre mi tierra.
Fue tan bello vivir
cuando vivías!
El mundo es más azul y más terrestre
de noche, cuando duermo
enorme, adentro de tus breves manos.
Pablo Neruda
Serenata
En tu frente descansa el color de las amapolas,
el luto de las viudas halla eco, oh apiadada:
cuando corres detrás de los ferrocarriles, en los campos,
el delgado labrador te da la espalda,
de tus pisadas brotan temblando los dulces sapos.
El joven sin recuerdos te saluda, te pregunta por su olvidada voluntad,
las manos de él se mueven en tu atmósfera como pájaros,
y la humedad es grande a su alrededor:
cruzando sus pensamientos incompletos,
queriendo alcanzar algo, oh buscándote,
le palpitan los ojos pálidos en tu red
como instrumentos perdidos que brillan de súbito.
O recuerdo el día primero de la sed,
la sombra apretada contra los jazmines,
el cuerpo profundo en que te recogías
como una gota temblando también.
Pero acallas los grandes árboles, y encima de la luna, sobrelejos,
vigilas el mar como un ladrón.
Oh noche, mi alma sobrecogida te pregunta
desesperadamente a ti por el metal que necesita.
Pablo Neruda
Amor
Mujer, yo hubiera sido tu hijo, por beberte
la leche de los senos como de un manantial,
por mirarte y sentirte a mi lado, y tenerte
en la risa de oro y la voz de cristal.
Por sentirte en mis venas como Dios en los ríos
y adorarte en los tristes huesos de polvo y cal,
porque tu ser pasara sin pena al lado mío
y saliera en la estrofa --limpio de todo mal--.
¡Cómo sabría amarte, mujer cómo sabría
amarte, amarte como nadie supo jamás!
Morir y todavía
amarte más.
Y todavía
amarte más.
Pablo Neruda
sábado 19 de septiembre de 2009

Entre mi Amor y el rechazo.
Golpeas mi corazón,
Con menos clemencia que las olas a la roca.
Y aun así en los días de tristeza,
Son tus besos,
Los que devuelven la sonrisa a mi boca.
Saladas mis lágrimas,
Hacen que mis labios sienta dulce el agua del mar.
Y con veneno en tus palabras,
De pie me mantengo,
Para volverlas ha escuchar.
Deja de ser hermoso el canto de un ave,
Si es un corazón en pena el que lo escucha.
Y en suave melodía,
Se convierten tus palabras,
Para acompañar mi hundimiento en la penumbra.
Fuente: http://soledadypoesia.blogspot.com/










































